Una dieta hiperproteica junto con complementos para aumentar la masa muscular y un plan intenso de ejercicio son rasgos comunes de quienes padecen este trastorno. El abuso de sustancias anabolizantes para ganar masa muscular y el seguimiento de dietas estrictas sin más fundamento que la obsesión por limitar al máximo las grasas y preponderar las proteínas son rasgos comunes entre las personas afectadas por vigorexia. Es un trastorno psicológico que afecta sobre todo a hombres jóvenes, de entre 18 y 35 años, que acuden a diario al gimnasio para ganar masa magra con ejercicios de musculación y pesas.
No hay, por el momento, estudios epidemiológicos, aunque sí estimaciones, sobre personas que podrían cumplir el diagnóstico de vigorexia, un trastorno de índole psicológica. El informe “Ortorexia y vigorexia: ¿nuevos trastornos de la conducta alimentaria?”, de las psicólogas Rosario Muñoz y Amelia Martínez, relata que en España unas 20.000 personas sufren vigorexia, lo que supone 1 de cada 2.000 personas. De ellas, el 80% son hombres.
Aunque se denomina “la anorexia de los 90″, es un trastorno distinto, no estrictamente alimentario, si bien comparte la preocupación enfermiza por la figura y una distorsión de la imagen corporal. El miedo a estar obeso y una preocupación exagerada por la apariencia física, junto con el deseo siempre presente de ganar masa magra y ajustarla al máximo, propicia que el individuo se obsesione con la práctica de ejercicio y recurra a los ejercicios de musculación y pesas durante varias horas al día, en su mayoría, todos o casi todos los días de la semana. Los afectados se pesan varias veces en una sola jornada y se comparan con otros compañeros de gimnasio. El trastorno deriva en un cuadro obsesivo-compulsivo que favorece que se sientan fracasados, abandonen sus actividades y se encierren en gimnasios durante varias horas.
La conducta obsesiva se refleja también en una excesiva atención a la dieta, que se caracteriza por un consumo exagerado de alimentos proteicos ante la creencia incierta de que la proteína beneficia al músculo. Las tortillas de claras y las pechugas de pollo, además de proteína en polvo a cucharadas, son los componentes diarios en la dieta, que es desequilibrada en su conjunto, monótona y poco o nada apetitosa. FUENTE:
consumer.es
Los que leyeron este artículo, también vieron:
- El Día contra la Dieta combate la obsesión de Hollywood por la delgadez
- España: Unos 4.500 valencianos participarán en una encuesta para conocer la alimentación y el estado nutricional de la población
- México supera a EU en obesidad